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La extraña muerte del jefe de la DEA en Bogotá. 1976

Articulo originalmente publicado en las dos orillas

https://www.las2orillas.co/la-extrana-muerte-del-jefe-de-la-oficina-de-la-dea-en-bogota/ 


En diciembre de 1976, en la oficina principal de la Drug Enforcement Administration (DEA) de Bogotá, en una situación sin precedentes, fue asesinado su jefe, el cubano americano, Octavio Gonzalez, quien venía de trabajar en el antiguo Bureau contra narcóticos y luego en la recién creada agencia antidrogas, DEA.  El asaltante fue un tal Thomas Charles Cole, un veterano del Vietnam, quien era un informante registrado de la DEA y que supuestamente llegó desde Nueva York, 12 días antes, para matarlo en la delegación de la capital de Colombia, en las más extrañas circunstancias, puesto que primero intentó venderle información sobre el tráfico de drogas y luego se dedicó a tenderle una fallida celada para desacreditarlo; finalmente logró colarse en un ascensor privado en el último piso del edificio UIG, Unión General de Inversionistas, sector de Chapinero, donde estaba el cuartel de la DEA, matar a González en la puerta de su oficina con un arma no identificada (primero se dijo que un revolver y luego que con una pistola 9 mm), para luego ser dado de baja por un marine tampoco identificado, aunque los reportes ulteriores hablaron de un conveniente suicidio del atacante por razones emocionales ante su fracaso como informante, para resultar que la autopsia de Cole mostraba varias costillas rotas y otros traumas inexplicables. Los mecanismos de seguridad de una oficina altamente custodiada no habían funcionado y parecía una operación interna de alguna de las agencias contra este funcionario que podía tener información valiosa sobre actividades subrepticias dentro de la delegación de Bogotá o bien, como se dijo luego, haber entrado en contacto con los primigenios grupos mafiosos, nunca se supo si a favor o en contra.  Lo cierto es que ambos gobiernos prestaron poca atención y el caso se cerró apresuradamente; el embajador americano Phillip Sánchez, habló de un acto de delincuencia común, lo que fue más sospechoso, el caso tampoco fue mencionado por el presidente Gerald Ford, quien se iría del cargo ese próximo enero.   Por supuesto el gobierno americano le atribuyó años después el asesinato al Cartel de Medellín, organización que todavía no existía e hizo a González parte de sus héroes de guerra caídos en la lucha contra las drogas.  [1],[2],[3],[4],[5],[6],[7],[8]



BIBLIOGRAFIA

[1] Uribe A, Juan Fernando.  “Proyecto Pablo Escobar. Informe final”. Amazon Kindle Direct Publishing, 2020.

[2] Officer Down Memorial Page. Special agent Octavio Gonzalez.  Disponible en: https://www.odmp.org/officer/5550-special-agent-octavio-gonzales

[4] Castillo, Fabio.  “Los Jinetes de la cocaína”.

[5] Periódico New York Times. “U.S. drug agent is killed by American in Colombia”. 14/12/1976.  Disponible en: https://www.nytimes.com/1976/12/14/archives/us-drug-agent-is-killed-by-american-in-colombia.html

[6][6] Periódico The Miami Herald: “Sepultarán en Miami a Octavio Gonzalez “.  17/12/1976. Disponible en: https://www.newspapers.com/clip/44631688/el-miami-herald/

[7] Periódico El Espectador. Muerto jefe de narcóticos de los Estados Unidos en Colombia”. 14/12/1976.

[8] Periódico El Espectador. “Los muertos de la DEA en Bogotá”. 21/06/2013.  Disponible en: https://www.elespectador.com/noticias/judicial/los-muertos-de-la-dea-en-bogota/


Los cuatro epitafios de la tumba de Pablo Escobar


ARTICULO PUBLICADO INICIALMENTE EN LAS DOS ORILLAS:

Cuando Pablo Escobar fue sepultado en Jardines Montesacro, jurisdicción de Itagüí, municipio del Valle del Aburrá, la tumba mezcla de mármol y argamasa blanca lucía un tanto descuidada, sin un jardín definido, con pétalos de flores desperdigadas y las huellas de cientos de pisadas de curiosos y admiradores en un suelo pantanoso.   A los pocos días,  el primer epitafio que hizo instalar la familia decía: “Habitas en un mundo maravillosamente real, nuestro corazón“ pero este, el menos conocido de todos, no duró ni un mes porque despertó poco entusiasmo y rápidamente fue cambiado por este otro: Mientras el cielo exista, existirán tus monumentos y tu nombre sobrevivirá como el firmamento“, un tanto cursi, que se hizo muy conocido en internet.  En una de las muchas renovaciones, cuando ya la lápida lucía un mármol verde renovado, el epitafio rezaba en letras doradas: "Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo. Cuando veas a un hombre malo, examínate a ti mismo", frase atribuida a Confucio.  El último que alcanzó a tener fue la siguiente frase en letras blancas sobre mármol verde, que también fue efímera: ”Fuiste un conquistador de sueños imposibles, más allá de la leyenda que hoy simbolizas; pocos conocen la esencia de tu vida”.  De ahí en adelante la tumba ha permanecido sin epitafio alguno.  (FOTO 1). [i],[ii]



BIBLIOGRAFIA

 

[i] Uribe A, Juan Fernando.  “Proyecto Pablo Escobar. Informe final”. Amazon Kindle Direct Publishing, 2020.

[ii] Lápidas y epitafios de Pablo Escobar.  Video de youtube disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=qsu768USg8Y

 

Los aviones de Pablo Escobar

Este texto fue publicado inicialmente en las Dos Orillas

https://www.las2orillas.co/los-aviones-de-pablo-escobar/ 


LEAR JET 35A

En 1981, Pablo Escobar, muy próspero en sus negocios de tráfico de narcóticos, tenía varios aviones entre ellos el más vistoso, un Lear Jet 35 con matrícula N-37980 y otros menos lujosos, entre ellos una avioneta Piper, piloteados por los capitanes Flavio Alarcón y Roberto Tulio Striedinger Torres, quien siempre fue considerado el piloto en jefe de Escobar.  Está documentado al menos un viaje a Estados Unidos con la familia en mayo de 1981, quizás estrenando su avión recién adquirido, pero sin duda fueron muchas veces más en las que viajó solo o acompañado con la intención de divertirse, comprar en sus sitios preferidos como la joyería Mayor´s de Miami y devolver algunas veces cargamentos de dólares acumulados en Miami.   No fue el único Jet ejecutivo que compró; en diciembre de 1982 Escobar seguía expandiendo sus fronteras, porque había logrado una vía directa con Panamá para llevar su cocaína y hacer embarques de dólares a la vuelta de Estados Unidos que se podían lavar en la discreta banca panameña, sin llegar hasta Colombia; usaban un contacto seguro llamado Floyd Carlton, relacionado directamente con el general Noriega y una aerolínea propia llamada Inair.  Lo pactado con Noriega eran 100.000 dólares por cada viaje; tanto prosperaron en esta ruta, que Escobar le obsequió al general, otro sofisticado Lear jet 35-330, semejante al propio,  con matrícula N930GL, que tenía la doble misión de llevar droga o dólares y servir como avión oficial del presidente-dictador y que fue gravemente dañado durante la incursión americana en Panamá llamada Causa justa. [i],[ii],[iii],[iv],[v],[vi],[vii]

 

PIPER NAVAJO PA 31


En diciembre de 1983 Escobar cumplió 34 años; en esta temporada fue la célebre fiesta de fin de año en la hacienda Nápoles a la que asistió toda su familia; un canal de televisión española (TVE) fue contactado para que hiciera un documental que comenzaba cuando Escobar llega en una avioneta Piper Navajo matrícula HK-2585p, a la pista de la hacienda Nápoles donde el baja sonriente con su hijo Juan Pablo, después su primo Gustavo y más tarde un sequito de acompañantes que llegan en un moderno helicóptero.  El documental mostraba partes de la finca, el zoológico, un recorrido en moto y paseos por el río Claro. 1,[viii]


TURBO AEROCOMANDER 1000 Y BEECHCRAFT SUPER KING AIR 200

 



 



En marzo de 1988, el llamado Cuerpo Especial Armado (CEA), había logrado confiscar en el aeropuerto de Santagueda de Manizales, un avión Turbo Aerocomander 1000 matrícula HK-3398-X inscrito en la firma Aerotour, dotado con las más modernas ayudas computarizadas, involucrado en tráfico de drogas y que era el juguete muy valorado por Gustavo Gaviria y casi al mismo tiempo en Cartago-Valle, un Beechcraft Super King Air 200 de matrícula HK-3397X, ultra moderno también,  que pertenecía a Escobar; los primos siempre competían en tener los mejores juguetes y estos aviones no eran la excepción. Ambas naves fueron llevadas al aeropuerto Matecaña de Pereira y luego, por temor a que fueran rescatadas tras varios intentos frustrados, fueron llevados de urgencia a la base aérea militar de CATAM en Bogotá donde se suponía que estarían a buen recaudo.  Cuando la DEA se enteró, comenzó a presionar para tener acceso a los computadores de vuelo donde estaban grabadas las rutas que recorrían dichos aviones, pero inexplicablemente el gobierno no accedió a esta petición.  Para los primos se volvió una urgencia recuperar uno o los dos aviones confiscados, para recuperar o destruir sus memorias con detalles de rutas exitosas que no debían ser conocidas por ninguna autoridad.   Escobar dio la orden de realizar uno de sus actos más temerarios, ansioso de mostrarle su poder al gobierno Barco y para ello contrató para la logística a una banda que llamaban Los Magníficos y que se jactaba de su altísima efectividad en estos trabajos. Nadie pudo explicar cómo entraron a una base militar un par de ladrones nocturnos que convencieron a los guardianes que iban a una misión secreta, supuestamente por órdenes superiores; lo cierto es que encontraron el Turbo Commander de Gustavo, listo para salir y cargado de gasolina. Los guardias sorprendidos cuando entendieron la trampa dispararon primero al aire y luego al avión, pero, aun así, con un motor humeante logró salir de la base y rápidamente fue detectado por los radares en una supuesta ruta a Panamá, pero luego cambió hacia su destino real en el Magdalena Medio.  De la base aérea de Palanquero despegaron dos aviones cazas de la FAC, T-33  que lo persiguieron hasta  alcanzarlo en una de las dos pistas de la hacienda Nápoles, Las Palmas cerca de la mayoría o más posiblemente Mamarrosa, la más lejana, en donde lo esperaban una docena de carros que con sus farolas encendidas hacia la pista; las naves de la patrulla persecutora lanzaron bengalas para iluminar la zona y uno de los aviones militares, efectuó un vuelo rasante y ametralló los hangares y las instalaciones, matando a Teresa Sánchez, una de las empleadas de la hacienda e hiriendo a otra empleada y a varios hombres de Escobar entre los que estaba, Carlos Mario Alzate, El Arete, quien debió ser llevado a la clínica SOMA en Medellín.  Escobar al ver la debacle ordenó: “ni para Dios, ni para el diablo, quemen esos hijueputas aviones”.  En un video de uno de los cazas T-33 se observaban dos sitios de fuego en diferentes lugares de la pista, de dos aviones idénticos, lo que hizo pensar que era posible que existieran aviones gemelos como acostumbraban a hacerlo Escobar y el mismo Lehder, sin embargo luego se supo luego que en los hangares de la pista estaban parqueados otros aviones: el HK-2585P, Lear Jet ya conocido de Escobar), el HK-2451P, el HK 2642P, el HK-2050P, el HK-2196P, el HK-2770 y el HK-2614P, cuyos dueños nunca explicaron que hacían allí.  1,[ix],[x],[xi],[xii],[xiii]  



BIBLIOGRAFIA

[i] Uribe A, Juan Fernando.  “Proyecto Pablo Escobar. Informe final”. Amazon Kindle Direct Publishing, 2020.

[ii] Aviation Safety Network. Disponible en: https://aviation-safety.net/database/record.php?id=19891221-0&lang=es

[iii] Dinges, John. “Nuestro hombre en Panamá”.

[iv] Escobar, Roberto.  “The Accountant´s story”.

[v] Guillén, Gonzalo.  “Los Confidentes de Pablo Escobar”.

[vi] Revista Semana. “Pablo Escobar la maldición de Noriega”.  30/05/2017. Disponible en: http://www.semana.com/nacion/articulo/conexiones-entre-pablo-escobar-y-manuel-noriega/526937

[vii] Cañón, Luis.  “El Patrón”.

[viii] Revista Semana.  “Así conocí a Pablo Escobar”. 12/05/2007.  Edición 1306. Disponible en:  http://www.semana.com/noticias-nacion/conoci-pablo-escobar/103338.aspx.

[ix] Periódico El Espectador. “La noche del robo hollywoodense de un avión en Catam”.  2/12/2013. Disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/nacional/noche-del-robo-hollywoodense-de-un-avion-catam-articulo-461817

[x] Baquero, Petrit.  “El ABC de la mafia”.

[xi] Torres Arias, Edgar.  “Mercaderes de la muerte”.

[xii] Revista Semana.  “El misterio de la avioneta”.  Edición 305. 4 de abril de 1988. Disponible en: http://www.semana.com/nacion/misterio-avioneta/24748-3.aspx.

[xiii] Revista Semana.   “Semana de pasión”.  2/05/1988 – Edición 309. Disponible en: http://www.semana.com/nacion/semana-pasion/24827-3.aspx.

CUANDO PABLO ESCOBAR QUIZO LLEVAR SU EQUIPO AL TOUR DE FRANCIA. 1981


Este artículo fue publicado inicialmente en las Dos Orillas

https://www.las2orillas.co/cuando-pablo-escobar-quiso-llevar-su-equipo-al-tour-de-francia/

Pablo Escobar y su hermano habían decidido patrocinar en el Clásico RCN de 1981, un equipo con la camiseta roja y negra de Bicicletas Ositto, la empresa de marcos de ciclas de Roberto, con sede en Manizales que existía desde 1975.  Consiguieron un buen técnico como Rubén Darío Gómez Bedoya, el Tigrillo de Pereira y como su mejor corredor al ciclista oriundo de San Bernardo – Cundinamarca, Manuel Ignacio, El Sardino, Gutiérrez.  Escobar, su hermano Roberto y su primo Gustavo Gaviria, acompañaron al equipo en un bus de escalera marca Ford de nombre La Machaca, repleto de mujeres, músicos y trago, haciendo tanto escándalo que perturbaron al recién nombrado director de la Federación Colombiana de Ciclismo, Miguel Ángel Bermúdez, quien siempre fue un temperamental y que estaba enemistado con Roberto desde que este fue directivo de ciclismo en la liga de Caldas en la década del 70 y pensó en llegar a ser presidente de la Federación Colombiana en franca oposición al histórico Bermúdez.  Inesperadamente El Sardino, quien siempre había sido un buen gregario, pero no una estrella, estaba a punto de ser el campeón de la carrera lo que fue un motivo de fiesta para la mafia antioqueña.  Para la etapa Santafé de Antioquia – Medellín, que a la postre fue ganada por Gutierrez y decisiva en el resultado final de la carrera, Bermúdez estaba empeñado en no dejar desfilar a La Machaca en la caravana del triunfo, por lo que la noche anterior, misteriosamente, unos desconocidos incendiaron la camioneta del director Bermúdez en pleno centro de Medellín. Claro que para ganar fue necesario repartir algunos bonos entre los miembros de otros equipos, lo que era una costumbre habitual, dirigidos al grupo que comandaba Alfonso Flórez Ortiz, para que ayudaran en el pelotón al seguro ganador, en contra de Miguel Alfonso Rubiano, quien era el rival más enconado. Manuel Ignacio Gutierrez dijo en sus declaraciones años después, en la Crónicas del Clásico, rememorando la carrera, que este dinero de la bonificación al resto del pelotón, lo habían tomado de la bolsa del premio por ser campeones, pero la verdad es que los hermanos Escobar hicieron todo lo posible para que su equipo Bicicletas Ositto obtuviera el triunfo final sin inconvenientes. Según los libros Los Jinetes de la cocaína y Pena Máxima, el director de Coldeportes de entonces Julio Nieto Bernal, después del inesperado éxito que habían tenido el equipo colombiano en el Tour de l´Avenir de 1980, ganado sin atenuantes por Alfonso Flórez y viendo el interés que el entonces rico y excéntrico Escobar tenía por el ciclismo, le envió una carta solicitándole que considerara participar como patrocinador de un equipo colombiano en el Tour de Francia de 1982, lo que no se concretó; dicho equipo debutaría a la postre en 1983, con el patrocinio de pilas Varta y la dirección del mismo Rubén Darío Gómez. Algunos piensan que Escobar y sobre todo su hermano Roberto, quien era el realmente aficionado, pensaron en llevar de todas maneras un equipo de Bicicletas Ositto al Tour de France, lo que no fue posible porque Escobar se enredó en la turbamulta de la política y tuvo que abandonar varios de sus proyectos. [1],[2],[3],[4],[5],[6] 

                                                                                          

 



[1] Uribe A, Juan Fernando.  “Proyecto Pablo Escobar. Informe final”. Amazon Kindle Direct Publishing, 2020.

[2] Castillo, Fabio.  “Los Jinetes de la Cocaína”.  Editorial Documentos Periodísticos, Bogotá, 1987.

[3] Araujo Vélez, Fernando. “Pena Máxima”. Editorial Planeta, Bogotá, 1995.

[4] Página oficial del Clásico RCN:  Disponible en: http://www.clasicorcn.com.co/

[5] Las 2 orillas. “Ositto: el equipo con el que Pablo Escobar soñaba ganar el Tour de Francia”. 9/07/2017. Disponible en: https://www.las2orillas.co/el-ositto-el-equipo-con-el-que-pablo-escobar-sonaba-ganar-el-tour-de-francia/

[6]  Pereda, Marcos. “Osito, ciclismo colombiano con la firma Escobar”.  Disponible en: https://ctxt.es/es/20161221/Deportes/10150/Osito-Pablo-Escobar-Roberto-Escobar-ciclismo-colombiano-Ositto-Medell%C3%ADn.htm

Pablo Escobar y su único texto académico sobre la extradición. 1990

 


Este texto fue publicado inicialmente en las Dos Orillas

https://www.las2orillas.co/el-libro-al-que-pablo-escobar-le-escribio-un-prologo/

En 1990, en plena época de la búsqueda incesante de Escobar, previa al encarcelamiento en La Catedral, se publicó un estudio sobre la extradición en una pequeña edición de mil ejemplares, escrito por el abogado Santiago Uribe Ortiz y titulada La Extradición entre Estados Unidos y Colombia.  El interés del libro no estaba en un tema de derecho más bien técnico, sino en las siete páginas del prólogo escrito por Escobar.  El abogado Uribe Ortiz, un especialista en derecho administrativo, quien sin tapujos admitió ser el abogado de Los Extraditables y amigo personal de Escobar, justificó, en declaraciones a un noticiero de la época, “24 horas”, la inclusión del prólogo señalando que su libro se limitaba a los aspectos jurídicos del tema, y que le parecía interesante incluir el punto de vista de "una persona que haya vivido el problema emocional en carne propia".  El borrador del libro fue enviado a varias casas editoriales que lo rechazaron al saber que el autor había incluido el prólogo de Escobar.  Para que no quedaran dudas sobre la autenticidad de la identidad del prologuista, al lado de la firma aparecieron la fecha de agosto 25 de 1990 y la huella digital con la que Escobar legitimaba sus documentos; era entre curioso y desafiante que agregara a Medellín como el lugar donde el documento era firmado. El prólogo de Escobar resumía en algo su pensamiento político: “En ciento noventa y siete páginas debidamente documentadas y haciendo uso inclusive de argumentos extraídos del propio derecho penal norteamericano, el abogado Santiago Uribe Ortiz demuestra, hasta la saciedad, el carácter viciado de la llamada – extradición por la vía administrativa- .Convence además al lector, de una manera fácil, de la falta absoluta de fundamento jurídico para sostener, como hacen algunos, que en Colombia desde hace más de un siglo es válida la extradición de nacionales Colombianos hacia los Estados Unidos de América, por delitos vinculados a la actividad del narcotráfico. Pero hay un detalle que el autor ha omitido desde comienzo, y que a mí me parece fundamental si se quiere examinar el asunto de extradición en Colombia de manera cabal: es el aspecto político.  En efecto, de nada sirven este tipo de argumentaciones brillantes, que se apoyan en normas jurídicas existentes en lo códigos y en las leyes vigentes, si se deja de lado el aspecto social y humano de la figura jurídica estudiada. La extradición no es simplemente una institución inválida inconstitucional o ilegal. La extradición es una infamia. Luego de explicar esa idea mencionaba que la Asamblea Nacional Constituyente no podía dejar la extradición como un fruto prohibido y que el presidente Gaviria estaba de acuerdo en utilizar este escenario para reglamentarla de una vez por todas.  También aprovechaba para negar su participación en los crímenes de Galán, Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro, que supuestamente fueron asesinados justamente por ser enemigos de la extradición; también explicaba la guerra en Colombia como la lucha entre la oligarquía que intentaba mantener su poder contra fuerzas populares, usando como chivo expiatorio al narcotráfico. Escobar terminaba diciendo: “Muy bonito y muy bien escrito ha quedado el libro del Dr. Uribe Ortiz.  Quiera Dios que reflexionen los que hoy patrocinan estos actos de barbarie, y que entiendan que, como el abogado Uribe Ortiz lo demuestra en su obra, la única salida posible en tales casos es la conversación civilizada y el respeto eminente por los derechos de todos, y no la lucha desigual por las prerrogativas de unos pocos”. Firmado: Pablo Escobar Gaviria. [1],[2],[3]



[1] Uribe A, Juan Fernando.  “Proyecto Pablo Escobar. Informe final”. Amazon Kindle Direct Publishing, 2020.

2 Uribe Ortiz, Santiago.  “La Extradición entre Estados Unidos y Colombia”.

3 Revista Semana.  “Prólogo controvertido”. 19 de noviembre de 1990.  Disponible en: http://www.semana.com/noticias-nacion/prologo-controvertido/47556.aspx.

LA VERDAD SOBRE EL ENCUENTRO ENTRE MARADONA Y PABLO ESCOBAR. 1991

Artículo Publicado inicialmente en las Dos Orillas

https://www.las2orillas.co/el-encuentro-entre-maradona-y-escobar/ 


Para el 24 de septiembre de 1991, día de las Mercedes, patrona de los presos, en la cárcel de la Catedral en Envigado, venían preparando una gran fiesta.  Los reclusos pidieron con anticipación que por cada uno de ellos entraran 8 visitantes; el general Gustavo Pardo Ariza, entonces comandante en la IV Brigada protestó y nadie puso atención al reclamo, como siempre.  Ese día en la mañana, el padre García Herreros, celebró una misa en La Catedral; en la tarde, los internos jugaron un partido con miembros del equipo Atlético Nacional y del Deportivo Independiente Medellín, incluyendo a René Higuita, Leonel Álvarez, Chonto Herrera, Barrabás Gómez, Tino Asprilla,  por el Nacional, y Oscar Pareja, Carlos Alvarez, con otros 4 compañeros no identificados del Independiente Medellín.  Escobar puso la reglas al comienzo: “Aquí no jugamos 45 minutos con 15 de descanso, maricas,  aquí se juegan tiempos de dos horas;  ah, no hay cambios excepto por lesión”;  supuestamente Escobar jugó con el número 9 y el brazalete de capitán; en las primeras dos horas, el equipo combinado de Nacional y Medellín iba ganando 4-0, pero en el segundo tiempo aprovechando su entrenamiento diario en jornadas que duraban hasta 8 horas, los presos apretaron el juego; al final quedaron 5-5 luego de una definición a penaltis.  Por el partido Escobar le pagó 8.000 dólares a cada uno de los invitados, pero la cereza de la celebración fue la presencia de Diego Armando Maradona, quien estaba libre en la liga italiana al estar sancionado por un positivo de cocaína. El último partido con el Napoli había sido el 24 de marzo de ese año, en la derrota 4-1 contra Sampdoria; Diego marcó ese único gol de penal. Al final de aquel encuentro dio positivo por cocaína en un control antidoping y la Federación Italiana lo suspendió por 15 meses. La FIFA extendió esta sanción a todo el mundo, por lo que Maradona no podía jugar al fútbol en ninguna liga; es así como, desde el primero de abril de ese año, vivía otra vez en Buenos Aires con su familia donde fue contactado por los enviados de Escobar.  Maradona ha dicho al menos en dos entrevistas que estuvo en La Catedral, sin saber que el gordito goleador que interactuaba con él era Pablo Escobar; en una de estas contó lo siguiente: “Coppola (Guillermo), me dijo que una persona muy importante de Colombia quería pagarme una enorme cifra por jugar un partido amistoso, con algunos futbolistas como René Higuita. Cuando fui a Medellín, y me llevaron a una cárcel rodeada por miles de militares dije: ¿Qué mierda pasa, ¿me van a meter preso? Cuando entré a ese lugar parecía un hotel de lujo de Dubái, ahí me lo presentaron, me dijeron: “Diego, él es el patrón”. Lo saludé y el tipo muy respetuoso, bastante frío, pero demostró amabilidad conmigo. Pero como yo de noticias y tele nada, no sabía muy bien quien era. Luego me hizo pasar a una especie de oficina dónde me dijo que admiraba mi fútbol, y que se sentía identificado por mí, porque al igual que yo, él salió de la pobreza para triunfar... Me dijo que como yo comulgaba ideas de izquierda, y que su intención sólo era jugar un partido. Jugamos el partido, todos lo disfrutamos mucho. Luego a la noche se armó una fiesta con las mejores minas que vi en mi vida, y estaba en una cárcel. No lo podía creer. A la mañana siguiente me pagó y se despidió de mí de forma muy amable”. La leyenda dice que el se enteró solo meses después donde había estado y con quién, a pesar de que supuestamente Escobar le habría ofrecido pagar un contrato para que jugara con el DIM, antes que Maradona reapareciera con El Sevilla luego de su obligada suspensión. [1],[2],[3],[4]

BIBLIOGRAFIA 


[1] Uribe A, Juan Fernando.  “Proyecto Pablo Escobar. Informe final”. Amazon Kindle Direct Publishing, 2020.

[2] Periódico El Heraldo. “Oscar Pareja evoca aquel partido de fútbol con Pablo Escobar”.  Disponible en: http://www.elheraldo.co/deportes/oscar-pareja-evoca-aquel-partido-de-futbol-con-pablo-escobar-71583  

[3] Las 2 orillas. “Maradona, Pablo Escobar e Higuita, un encuentro de amigos en La Catedral”. 13/04/2015. https://www.las2orillas.co/cuando-maradona-era-amigo-de-pablo-escobar/