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Edificio Mónaco destruido por el Cartel de Cali. 1988



En 1988 ocurrió el atentado contra el edificio Mónaco del barrio El Poblado, vivienda principal de la familia Escobar. El Toyota de los explosivos, entró de madrugada disparando hasta casi al parqueadero interior del edificio armado con unos 80 kilos de dinamita (no los 800 que habían acordado en Cali); el ocupante mató al vigilante privado y huyeron, los guardaespaldas que estaban en el sótano apenas salían a defenderse cuando todo estalló a su alrededor. La familia de Escobar se perdió en la noche en un Renault 21 seguido de varios camperos con guardaespaldas buscando la seguridad de una de las fincas en La Pintada.  Escobar no estaba; existen dos versiones: había cambiado de escondite local en la madrugada o bien estaba en Brasil. El autor intelectual del atentado fue Francisco “Pacho” Herrera del “Cartel de Cali”, recién amenazado por Escobar, pero al parecer todos los de su grupo estaban de acuerdo en esta solución. Este fue el verdadero comienzo de la guerra entre carteles de Medellín y Cali que ya no pararía hasta el último día de vida de Escobar, más cuando recibió la supuesta solidaridad de Gilberto Rodríguez, unos segundos después de la explosión en una sospechosa actitud


Bomba al Restaurante "La Estación". 1989


SEPTIEMBRE 1989
Esta es una fotografía del estado actual del Restaurante que fue dinamitado junto con otros como la Bella Época en 1989, cuando Escobar atacó a todos los que tenían que ver directa o indirectamente con El Nuevo Liberalismo y cuando desató una de sus peores campaña terroristas en la ciudad de Medellín que obligó a declarar el toque de queda después de las 9 de la noche.

La masacre de la taberna Oporto. 1990


24 de junio de 1990
Fecha de la infamia. Nunca se supo a ciencia cierta quien quería meterse también con los hijos de los ricos que rumbeaban tranquilamente en esta taberna de Envigado, medio campestre.  Lo cierto es que el paredón fue idéntico al de los jóvenes que morían a diario en las comunas de Medellín y les recordó a todos el grado de violencia a que se había llegado.