Mostrando entradas con la etiqueta Abel Escobar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Abel Escobar. Mostrar todas las entradas

Padres de Pablo Escobar


Foto: Los padres de Pablo Escobar: Hermilda Gaviria y Abel Escobar

1949
1 de diciembre.  Hacía frío como de costumbre en las noches decembrinas de los páramos de  Rionegro;  aunque lloviznaba un poco y ya eran más de las 8 de la noche, Ana Josefa Rivilla o “Ramoncita” como le decían todos a la partera oficial en la vereda “El Tablazo”, había sido convocada de urgencia a esta casa que era la última del camino de la escuela;  tres horas antes habían comenzado las contracciones fuertes de Hermilda Gaviria, que estaba en la casita con su esposo, Abel Escobar. Ya éste le había advertido desde hacía días a Ramoncita, que su mujer,  la maestra de la escuela, estaba a punto de caer en cama  y que como en los otras dos partos, en este tampoco querían consultar en el hospital San Juan de Dios en Rionegro y mucho menos a Medellín; desde “El Tablazo” había unos cuatro kilómetros hasta el centro del pueblo y unos cuarenta y cinco muy agitados por la curveante carretera de Santa Helena hasta el hospital Luz Castro de Gutiérrez que era la clínica de maternidad de Medellín,  con un año de fundada en ese 1949. Mientras corrían las jofainas y toallas en manos de la partera y una vecina que ayudaba, nadie hacía caso a Roberto y a Gloria, los otros niños del matrimonio que revoloteaban por ahí lloriqueando.

Secuestro de Abel Escobar. 1984



SEPTIEMBRE DE 1984
Con Escobar que seguía en el exterior y tan encartado como estaba con el asunto de las fotos de Managua, unos delincuentes comunes de la banda de “Los Turcos”,  intentaron aprovecharse de “un vecino rico al que sus hijos visitaban en carros muy lujosos”, aunque de seguro al secuestrarlo ya supieran que era el papá de Escobar  y es así como  luego de hacer sus diligencias en el mercado,  Abel Escobar Echeverry, su padre, fue secuestrado cerca de su finca “Villa Hermilda” de La Ceja por seis hombres en traje de fatiga y armados con fusiles y ametralladoras,  después de identificarse como "agentes especiales", según el relato del conductor,  le pidieron a Escobar padre,  que los acompañara ya que "debemos hacer algunas averiguaciones sobre su hijo Pablo".  Por el camino, se dedicaron a detener a todos los vehículos con los cuales se cruzaron y a quitarles las llaves a sus conductores o a pinchar sus neumáticos para crear un poco de confusión.  Las primeras delirantes informaciones que consiguieron los trabajadores decían que lo tenía un grupo de derecha que quería arreglar cuentas con la mafia y que estaban ligados a la asociación “Tradición, Familia, Propiedad – TFP”, también que lo tenía la DEA intentando que el hijo saliera de su guarida,  lo que  no pasaban de ser infundios. Por supuesto Escobar  que seguía escondido en Nicaragua, se sintió desesperado al conocer la noticia y de inmediato con la ayuda de Roberto, su hermano, montó una estrategia para recuperar a su padre; pronto vio que no era suficiente empeño y con la sospecha que el presidente Daniel Ortega también pensaba en entregarlo a Estados Unidos, decidió mejor regresar a Medellín de inmediato en su avión piloteado por Roberto Striedinger, legando al aeropuerto Olaya Herrera con el objeto de ponerse al frente del rescate.   Como era un experto en estrategias, fueron varias las formas con las que intentó cazar a los secuestradores;  primero divulgaron públicamente que la mayor preocupación es que Escobar padre, de 72 años, sufre una "cardiopatía isquémica-arterioesclerosa"(sic), que le causó un bloqueo completo  razón por la cual lleva un marcapasos”; así lo informaron en  avisos de primera página  los periódicos El Colombiano y El Mundo de Medellín, firmados por su médico Miguel Sepúlveda;  de otra parte, en otro aviso publicado por la familia, ofrecieron jugosas gratificaciones a quienes suministren alguna información sobre el paradero del secuestrado


Pablo Escobar dirigió el rescate de un menor. 1984


Por casualidad durante la activa búsqueda de su padre Abel Escobar,  cuando comandaba un grupo de 50 hombres topó en la finca “La Felisa” del corregimiento “El Rubí” de Yolombó con un joven secuestrado de 16 años de nombre Wilson Patiño Toro y lo rescataron; la prensa hizo todo el despliegue de la noticia.  

Segunda lápida de la tumba de Pablo Escobar. 1993


Esta parece ser una de las dos primeras lápidas que tuvo la tumba de Escobar, para honrar a su padre Abel con la siguiente leyenda: "Mientras el cielo exista, existirán tus monumentos y tu nombre sobrevivirá como el firmamento".