Lara Bonilla observando el informe de la cadena ABC. 1983



AGOSTO de 1983

Sin planearlo esa misma semana se emitió un programa de la cadena norteamericana ABC sobre los narcotraficantes colombianos con énfasis en el caso Escobar. Los periodistas,  Bill Redeker y William Sherman, denunciaban las  cifras del negocio: “El tráfico de cocaína alcanza a los 34 mil millones de dólares anuales en los Estados Unidos”;  dijeron además que gracias a él Escobar de 33 años era uno de los hombres más ricos del mundo y que la mayoría de los grupos de narcotraficantes operaban desde Medellín.  El programa  incluyó una entrevista al coronel Gustavo Gutiérrez, jefe de la policía en esta ciudad quien dijo: “Estas personas dedicadas al tráfico de drogas son de origen humilde.  A partir de un punto, empiezan a avanzar, a comprar grandes haciendas y cuadras de caballos”; luego  decía Redeker: “Pablo Escobar ha sido identificado por las autoridades norteamericanas y colombianas como el mayor exportador de cocaína de Colombia.  Con una flota de aviones, la familia Escobar lleva a los Estados Unidos 1.100 libras de cocaína refinada todos los meses”. La parte final del programa era una premonición  de lo que sucedería en Colombia: En esta forma el cartel está logrando no sólo lavar su dinero sino también su imagen.  Haciendo surgir el espectro de que Colombia, como Bolivia, su vecino sureño, pueda algún día ser controlada política y económicamente por el cartel de la cocaína. Crimen organizado igual gobierno desorganizado”.  El Espectador tituló su  edición al otro día: “ABC desenmascara la mafia colombiana” contando detalles de este  que era el trabajo de diez periodistas durante cinco meses y a falta de otras pruebas disponibles Lara Bonilla que había visto el programa como un preestreno en Colombia solo para los periodistas, auspiciado por el embajador Tambs, se aprovechó de ese informe extranjero como único recurso para organizar una acusación en el próximo debate que se avecinaba. En ocho días, por segunda vez  la plenaria de la Cámara de Representantes se reunió para debatir otra vez el tema de los “dineros calientes”  y esta vez el  representante Escobar si se asomó hasta el recinto del congreso;  no era la primera vez que estaba presente puesto que en los anales del congreso constaba que su juramento había sido realizado personalmente en el año de 1982 como ya fue documentado


Rueda de prensa de Pablo Escobar post debate de Lara Bonilla. 1983



AGOSTO de 1983
Usando los contactos de “Antioquia al Día”,  Escobar convocó  en la seguridad de Medellin, a una rueda de prensa en el Hotel Amarú,   con todos sus periodistas amigos y conocidos,  a la que asistió vestido con ropa informal con un saco claro,  una camiseta blanca con rayas negras y sus infaltables tenis Nike.  Comenzó contando el episodio en el Congreso en Bogotá y amenazando con denunciar penalmente al ministro sino rectificaba la acusación que le había hecho en la Cámara de Representantes;  durante la entrevista les mostró a todos que tenía su pasaporte con  visa americana vigente, exhibiéndola vigorosamente,  intentando contradecir en algo lo que el ministro había dicho en sus acusaciones sobre los supuestos problemas que tenía con los Estados Unidos.   En la rueda de prensa dijo lo siguiente:  “El señor ministro de justicia se encontraba ayer acorralado frente a las pruebas que presentó mi compañero de Cámara Jairo Ortega y por eso me acusó.  Quiero informarle a la opinión pública que el señor ministro de justicia tiene un plazo de 24 horas para que presente las pruebas concretas de las sindicaciones que me hizo en el día de ayer en la Cámara de Representantes. De lo contrario voy a proceder a denunciarlo penalmente ante las autoridades y ante la justicia colombiana por el delito de calumnia...  Pero si está dispuesto a renunciar como lo anunció, que renuncie, porque yo estoy dispuesto a presentarme personalmente en el congreso de la República y a enfrentarme con él para demostrar las acusaciones que ha hecho contra mi persona y para yo demostrar las acusaciones que se han hecho contra el señor ministro.  Precisamente en este instante les voy a exhibir el pasaporte oficial que les puede demostrar a ustedes como el gobierno de los Estados Unidos me otorgó la visa para visitar ese país. Quiero demostrarles que el señor Ministro de Justicia falta a la verdad por segunda vez”.