El Coca-Gate. 1986


El avión “Fat Lady”, el mismo Fairchild C-123, matrícula civil N4410F, que fue utilizado previamente por Barry Seal en el episodio de las fotos Managua y que siguió al servicio de la DEA, había sido derribado por los sandinistas, al volar sobre territorio nicaragüense, entre Salvador y un rancho en Costa Rica. Al caer murieron tres personas, el único sobreviviente fue el ex marine Eugene Hasenfus, quien alcanzó a saltar en paracaídas. En el episodio llamaba la atención que el mismo avión de las fotografías de Escobar fuera el de este asunto de la CIA; la magnitud del hecho se captó en una fotografía de Hasenfus, siendo llevado de cabestro con las manos atadas adelante, por un diminuto soldado sandinista, que le dio la vuelta al mundo, fue portada de periódicos y  se convirtió en el lema de una campaña publicitaria de los Sandinistas: “Más de un batallón de los vuestros, invasor rubio, habrá mordido el polvo de mis agrestes montañas”. En los restos del avión apareció un cargamento de armas y municiones que, según la confesión de Hasenfus, era para los "Contras" nicaragüenses.  Esta confesión constituyó la primera prueba irrefutable de que el gobierno de Estados Unidos, violando las prohibiciones expresas del congreso, estaba prestando ayuda de tipo militar a los antisandinistas, a través de una red de apoyo, comenzando el escándalo llamado “Iran-gate” que debió ser investigado por el Congreso ante la renuencia del FBI y por supuesto de la CIA de hacerlo. La noticia fue publicada primero en un diario libanes diciendo que había venta de armas al gobierno de Irán a cambio de liberar un grupo de 7 militares que eran rehenes de los "estudiantes" iraníes, lo que el presidente Reagan negó vigorosamente, pero que tuvo que ir aceptando posteriormente, aclarando que las armas no buscaban la liberación de rehenes norteamericanos en Irán. Pero lo revelado fue peor: venderle a Irán, enemigo de los Estados Unidos, embarcado en una guerra con Irak que debía ser equilibrada; con ese dinero comprar cocaína de "El Cartel de Medellín ", para venderle a la pandillas de Los Ángeles y San Francisco y multiplicar los fondos para darle armas a "Los Contras" de Nicaragua;  esta red de millones de dólares había sido creada por el coronel del cuerpo de marines Oliver Laurence North, desde los mismos sótanos de la Casa Blanca y el escándalo se llamó "Irán-Gate" o "Irán-Contras". Pero si el gobierno Reagan creía que todo había terminado allí, estaba equivocado; dos tripulantes que murieron en el avión de Hasenfus, el piloto William Cooper  y el copiloto, Wallace Sawyer, piloto de la CIA, cargaban su propio libro de vuelos, en el cual estaban registrados los viajes que habían llevado a cabo en los últimos años.  Las notas incluían varios viajes a Barranquilla y otras partes de Colombia, lo que  confirmaba la siniestra posibilidad de que además de  armas,  también el grupo hubiera traficado con drogas.  La sospecha cobró fuerza cuando el entonces senador demócrata de Massachusetts, John Kerry, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, envió una carta al Departamento de Justicia, manifestando que él había sido abordado por un informante que aseguraba haber participado en operaciones de droga, en las cuales estaban involucrados “El Cartel” y personal de la CIA;  el informante indicó que la CIA estaba enviando armamento a Colombia y que, en los vuelos de regreso de los aviones utilizados, se traía cocaína embarcada por Escobar;  el senador Kerry agregó que el mismo informante le había dicho que agencias del gobierno de Estados Unidos estaban suministrando armas a los "contras" nicaragüenses. Tan grave era esta acusación que inicialmente no fue tomada en serio por los medios, pero cuando semanas después la noticia del suministro de armas prohibidas a "Los Contras", quedó  confirmada, la otra, la conexión narco-CIA, adquirió suficiente credibilidad como para que la Comisión de relaciones Exteriores del Senado, a instancia de Kerry, abriera una investigación paralela a la del “Iran-gate”, llamada “Coca-gate” que era todavía de mayor gravedad, el gobierno gringo (CIA) traficando con Escobar para satisfacer sus intereses estratégicos y en otras circunstancias, suficiente para tumbar al presidente Reagan.