Masacre de Crown Liquors en Miami. 1979


JULIO DE 1979
Luego de  un mayo y junio sangrientos en Miami por cuenta de las vendettas de la mafia que habían obligado a los médicos forenses a alquilar camiones refrigerados para dar vueltas con los cadáveres mientras había cupo para la necropsia; el más significativo  fue el asesinato de cuatro personas en la licorería "Crown Liquors" del Dadeland Mall en Kendall-Miami, de  Germán Jiménez Panesso y otras cuatro personas por un grupo de matones enviado por Griselda Blanco, que se transportó en un camión marcado como “Happy Time Complete Party supply”(Suministros para fiestas - momentos felices). Fue la primera evidencia visible para la prensa norteamericana del crecimiento de una red de distribuidores colombianos de cocaína apoderados de las calles de y en guerra interna, haciendo una operación logística impecable, con tal arsenal disponible que ninguna fuerza policial hubiera podido hacerle frente al grupo de atacantes y menos con revólveres de seis balas La llamada "masacre de Crown Liquors" fue la señal que algo se estaba saliendo de control con los narcotraficantes en la Florida.  Los medios se interesaron extensamente en el problema, la ciudadanía entró en pánico ante la osadía de un grupo que hacía tales cosas a plena luz del día en el mall más importante de la ciudad.