Yair Klein. El entrenador de los ejércitos de "El Cartel". 1987


PRIMERA VISITA DE KLEIN. SEPTIEMBRE 1987.  Llegó por primera vez a Colombia el ex militar israelí, Yair Gal Klein que era dueño de una empresa llamada “Spear head” (Punta de Lanza) que ofrecía servicios de seguridad en diferentes partes del mundo, lo que en realidad era una forma de brindar entrenamiento para ejércitos mercenarios.  Klein, tuvo la intermediación de un tal Izhack Shoshani Merayot, que era dueño de negocios de autos de lujo en Bogotá y representante en Colombia de la poderosa TAAS (Industria militar Israelí) y amigo de Eitan Koren, que representaba al premier israelí  Menachem Begin, en los negocios en Colombia de la ISDS (Israel Securtiy Defense Sytem).  Klein  llegó con la intención de dar asesoría de seguridad a los bananeros de Urabá y a los ganaderos del Magdalena Medio que estaban asediados por la guerrilla.  Pero las autorizaciones del gobierno se demoraron y las FARC habían copado de tal manera los espacios que el proyecto inicial de asesoría fue cancelado.
PRIMER CURSO. ENERO 1988.  El Cartel de las drogas,  reforzado por las milicias de derecha del Magdalena Medio y de Urabá,  querían consolidar el proyecto de un ejército común con la fuerza de los paramilitares y el dinero casi ilimitado de la mafia.  Para esto,  contrataron el grupo de instructores militares Israelita del que ya había oído mencionar por el fracasado proyecto de los bananeros. El grupo venía contratado con el respaldo de la “Asociación de Ganaderos del Magdalena Medio”,  ACDEGAM, lo que le daba un cierto aire de legalidad por el apoyo directo que tenían del ejército,  para dictar un primer curso de entrenamiento militar a personal escogido de las filas de Henry Pérez Morales, incluyendo su reciente ramal de Urabá de los hermanos Castaño Gil,  de Gonzalo Rodríguez Gacha que había sido uno de los más entusiastas con el proyecto y por supuesto de Pablo Escobar que había sido tentado por el “Mexicano” que siempre hablaba sobre el significado tener un ejército real, bien entrenado y no unos simples pistoleros.  Los ganaderos  pagaron el valor de este primer curso que costó 75.000 dólares. El grupo de 30 hombres se graduó con honores, haciendo demostraciones de sus habilidades recién adquiridas antes sus patrones que todavía eran un tanto escépticos e incluso con la grabación de un video aficionado que Klein pretendía usar como publicidad de su empresa de seguridad y que más adelante sería su perdición.

SEGUNDO CURSO. MAYO 1988. comenzó el segundo curso dirigido por Yair Klein;  este curso fue bautizado con el nombre de "Pablo Emilio Guarín Vera";  versaba además de las técnicas base de comandos sobre bombas incendiarias, explosivos, técnicas de uso de control remoto, radiofrecuencias, relojes, acumuladores de energía, defensa anti-aérea y métodos de burla de aparatos detectores de  rayos X. El costo final fue de de 75.000 dólares, que fueron financiados otra vez por los narcotraficantes con la ayuda de los ganaderos de ACDEGAM.  Esta vez entrenaron otros  50 hombres seleccionados que se reclutaron así: 20 del Magdalena Medio, escogidos por Henry de Jesús Pérez Morales;  veinte de Pacho - Cundinamarca, escogidos por "El Mexicano",  incluyendo a su hijo Freddy Gonzalo;  cinco de Medellín, escogidos por Escobar",  cinco de Víctor Carranza Niño, de su grupo llamado "Los Carranceros” y cinco hombres de los hermanos Castaño Gil, incluyéndolos a  Carlos y Fidel,  de cuyo germen nacieron "Los Tangueros".   

TERCER CURSO. NOVIEMBRE 1988.  Yair Klein,  iba a comenzar el tercer curso y final  de otros 30 hombres, sin embargo, debió salir del país tempranamente porque Rodríguez Gacha lo estaba presionando por un cargamento de armas, sobre todo fusiles,  que en algún momento se había comprometido a traer desde Israel, con permisos legales, usando como puente a la isla de Antigua y que le hacían mucha falta al Cartel y que por los trámites con los gobiernos, se estaban retrasando que llegaron finalmente en marzo de 1999. 500 armas, que incluían  178 fusiles de alto poder tipo R-15, 400 Galil, 100 UZis y 200 mil rondas de munición,  que venían desde el puerto de Haifa en Israel, con estación en la isla Británica de Antigua y Barbuda, pequeño estado en el Caribe.  La carga estaba autorizada directamente por Shimon Perez, ministro de relaciones exteriores y por Yizhak Rabin, ministro de defensa del gobierno de Israel como un negocio legítimo con el gobierno isleño.