Entierro de Rodrigo Lara Bonilla. 1984




Un Belisario Betancur enardecido como nunca antes en su gobierno dijo en su alocución en la catedral de Neiva rodeado del procurador Carlos Jiménez Gómez, Álvaro Gómez Hurtado, Luis Carlos Galán, los ex presidentes y todo el gabinete ministerial.  El discurso fue el cambio completo de paradigmas en un gobierno que tanto se había distinguido por lo nacionalista y puede considerarse el inicio en Colombia de la “Guerra a las drogas” al estilo de Nixon en 1971.  Este es un fragmento: Ante la tumba de Rodrigo Lara Bonilla. (POR LA PATRIA QUE EL TANTO AMARA). “La dolorosa y trágica circunstancia que nos congrega en Neiva fecunda, exige que elevemos, más allá de la voz, el corazón y el pensamiento; y por sobre el dolor y la congoja, la voluntad irrevocable de superar el golpe aciago que ha caído sobre la patria. S