Llegó la hora "0" para Bush en Cartagena. 1990


26 de diciembre
Todo se alistaba para la reunión oficial que sería en la Casa de Huéspedes ilustres de Cartagena, estaban invitados, además de George Bush padre, Jaime Paz Zamora presidente de Bolivia, Alan García del Perú y por supuesto Virgilio Barco de Colombia.  Con esta fracasada visita que buscaba resolver entre otros los problemas con los narcotraficantes y con la extradición, Pablo Escobar arreció en su guerra. La paranoia no cesaba en Estados Unidos; la revista Newsweek dijo que “El Cartel de Medellín estaba ofreciendo 30 millones de dólares por el magnicidio de George Bush cuando visite a Colombia para la cumbre anti drogas que será en Cartagena”. La CBS a su vez, anunció que la mafia colombiana estaba equipada con misiles SA-7  Todo esto para ambientar una teórica invasión igual a la de Panamá para poner en cintura una nación tan disoluta; el senador Republicano Alfonse D’Amato dijo que "Los jefes del narcotráfico intentarán asesinar a Bush porque están desesperados".  Con tantos elementos negativos se desató una polémica  en Estados Unidos por el viaje de Bush a Colombia donde se presentó una imagen heroica de su presidente que estaba dispuesto a ir sin temor al “país más peligroso del mundo”.  Hasta Dan Quayle, el folklórico vicepresidente hizo un aporte de su mejor estilo:  “Si el presidente George Bush no fuera allá, estaría enviando un mensaje equivocado. El presidente estará haciendo lo que le corresponde... (sic)”.